El miércoles fue la primera reunión de la Fed con Kevin Warsh como presidente. El resultado fue el esperado: tasas sin cambio en 3,5%-3,75%. Pero ahí terminó lo predecible. Warsh presentó un comunicado radical: más corto, más directo, sin "forward guidance" — sin pistas sobre lo que va a hacer después. Como chair que no le gusta comunicar de más, dijo simplemente: "el comunicado les da los hechos tal como los vemos".
Lo más relevante: el dot plot — el mapa de expectativas de los miembros del comité — mostró que 9 de 18 oficiales proyectan al menos una suba de tasas antes de fin de año. Y Warsh ni siquiera publicó su propia proyección, algo inédito. El S&P 500 cayó 1,2% el mismo día. Los bonos del Tesoro a 2 años pegaron un salto de 16 puntos básicos. El mercado leyó el mensaje correcto: la Fed ya no está pensando en bajar las tasas — está pensando en subirlas.
Broadcom publicó resultados el jueves. Los números fueron buenos, pero la guía de ingresos de IA para el próximo trimestre llegó a US$ 16 mil millones — por debajo de los US$ 17,2 mil millones que el mercado esperaba. Esa diferencia de US$ 1,2 mil millones fue suficiente para desatar una venta masiva. Broadcom cayó casi 15% en el mismo día, arrastrando consigo a toda la cadena de semiconductores.
El PHLX — el índice que agrupa los chips — cayó 10% en un solo día, la mayor caída desde marzo de 2020. Nvidia perdió más de 4% en un momento, antes de recuperar. AMD cayó 17% en la semana. Micron fue el más resistente del grupo, pero también cedió terreno.
¿El problema de fondo? No es que la IA esté muerta — es que el mercado tenía expectativas tan altas que cualquier cosa por debajo del número perfecto generó pánico. Los fundamentales de Broadcom siguen siendo sólidos: guió 84% de crecimiento de ingresos año a año para el próximo trimestre consolidado.
Parecen dos noticias separadas: los chips se derrumban por una guía de IA que decepcionó, y la Fed sorprende al mercado con un sesgo hacia subas de tasas. Pero están conectadas. Seguí el hilo:
Una vez por trimestre, cada uno de los 19 miembros del comité de la Fed publica de forma anónima su proyección de dónde deberían estar las tasas de interés a fin de año y en los próximos dos años. El gráfico resultante — con cada punto siendo un voto — es el "dot plot". Es la guía más directa que tiene el mercado sobre hacia dónde va la política monetaria.
Esta semana el dot plot fue la noticia: 9 de 18 miembros proyectan una suba de tasas antes de fin de 2026. La mediana pasó de 3,4% a 3,8%. En lenguaje simple: la Fed dejó de hablar de bajas — ahora habla de subas. Y el nuevo chairman Warsh ni siquiera publicó su propia proyección, algo sin precedentes.