El jueves salió el reporte de empleo de junio — adelantado una jornada por el feriado del 4 de julio. El resultado: 57.000 puestos creados, muy por debajo de los 115.000 que esperaba el consenso. En otro contexto, eso sería una mala noticia. Esta semana, fue exactamente lo contrario: el mercado lo leyó como una señal de que la Fed tiene menos argumentos para subir las tasas.
La desaceleración del mercado laboral, sumada a la caída del petróleo y a un PCE de mayo que vino en línea con lo esperado (4,1% interanual), dibuja un escenario diferente al de hace tres semanas. El lenguaje del mercado de futuros cambió rápido: la probabilidad de una suba de tasas en septiembre cayó de 30% a prácticamente cero en cuestión de horas tras el reporte.
Para redondear la semana, el S&P 500 cerró el mejor trimestre desde 2020 — un alza de más del 15% en tres meses, impulsada por el fin de la guerra con Irán, la caída del petróleo y el ciclo de IA.
El miércoles, Bloomberg reveló que Meta está preparando un negocio de nube para vender su capacidad computacional de IA sobrante a clientes externos. La acción subió casi 9% en el día. El movimiento tiene lógica: Meta gasta entre US$ 125.000 y US$ 145.000 millones en infraestructura de IA solo en 2026. Los inversores llevaban meses preguntando cómo eso iba a generar retorno. Ahora tienen una respuesta.
El reverso de la moneda: Meta entrando a la nube es una amenaza directa para los proveedores de infraestructura como CoreWeave, que cayó 12% en el mismo día. Y los fabricantes de chips — Micron, Intel, AMD — también cayeron, porque si Meta tiene exceso de capacidad, quizás el ciclo de compra de hardware no sea tan intenso como el mercado venía proyectando.
No es una crisis de IA — es una maduración del ciclo. Las empresas que gastaron billones en infraestructura ahora buscan la forma de amortizar esa inversión. Ese es exactamente el momento en que el negocio empieza a tener sentido desde el punto de vista financiero.
El Brent cayó esta semana a US$ 71 — su nivel más bajo desde antes de la guerra con Irán en febrero. Desde el pico de US$ 113 en abril, cayó casi 37%. Eso no es solo un número de commodities. Seguí el hilo de cómo llega a tu portafolio:
El primer viernes de cada mes — o el jueves si hay feriado, como esta semana — el gobierno americano publica cuántos empleos se crearon en el sector privado durante el mes anterior. Se llama "Nonfarm Payrolls" porque excluye al sector agrícola, que tiene mucha estacionalidad. Es el indicador económico más seguido del mundo: mueve mercados en segundos.
¿Por qué importa tanto? Porque el empleo es el barómetro más directo de la salud de la economía americana. Si se crean muchos empleos, la gente gasta, las empresas ganan más, y la Fed puede mantener o subir tasas. Si se crean pocos, como este jueves (solo 57.000 vs. los 115.000 esperados), el mensaje es: la economía se está enfriando — y la Fed tiene menos presión para apretar.